DECALOGO DE DIVISAS PARA “VIVIR” EN AMOR, CONSCIENCIA Y LIBERTAD

Cada persona que desee llevar a efecto esa filosofía de vida deberá hacer una recopilación de cómo son sus acciones y vivencias, de cómo las está llevando a cabo, de cómo le afectan a sí mismo y a sus relaciones con las demás personas.

¿Y qué podemos hacer a priori para cultivar esas divisas?

  • Vivamos de forma honesta, siendo en todo momento equitativos y justos. Nunca prejuzguemos los actos de los demás, pues ello nos dará armonía interior y paz mental. Aprendamos a escuchar nuestra voz interior, evitando los prejuicios de valor sobre las personas.
  • Seamos siempre tolerantes y comprensivos. Aprendamos a saber escuchar a los demás. siendo reflexivos con sus opiniones y dándole la importancia que merecen.
  • Actuemos en todo momento con moderación y serenidad, tratando a todos por igual en nuestra relación con otras personas.
  • Seamos amables y respetuosos con lo que nos digan o hagan los demás, así como con nuestras palabras y actos. Nunca mostremos nuestro enfado o ira. Tratemos de comprender lo que nos dicen o hacen. Evitemos ser chocantes y agresivos.
  • Fomentemos la amistad verdadera. Un amigo sincero es uno de los mayores tesoros que una persona pueda tener. Se podría decir que la verdadera amistad es la antesala del Amor.
  • Creemos un ambiente positivo en nuestro entorno y prestemos mucha atención a la posible ayuda que nos pueda llegar de otras personas, siempre bajo un trato personal amable y bondadoso.
  • Debemos acostumbrarnos a cometer errores y saber cómo reconocerlos, perdiendo el miedo a actuar, pues son las lecciones que nos harán aprender a evolucionar a mejor.
  • Ocupémonos de nosotros mismos y no nos preocupemos de lo que puedan pensar o decir de nosotros los demás. Es muy importante sentirse bien con uno mismo. Dediquémosle un tiempo tanto a nuestro aspecto físico como a nuestras emociones y sentimientos, reflexionando serenamente sobre las cosas que hacemos o que nos ocurren en nuestro día a día.
  • Aprendamos a compartir, haciéndolo con la satisfacción de saber que hemos ayudado y no por el propio ego de esperar el agradecimiento.
  • Tengamos siempre presente el espíritu de servicio. Seamos solidarios y respetuosos con todos y todo cuanto nos rodea. Desprendámonos de lo que realmente no necesitamos. Y a lo que no utilicemos busquémosle otro dueño.
  • Cultivemos el perdón, soltando los resentimientos y pensamientos que nos aten a alguien con quien no queremos estar vinculados.
  • Como seres de luz que queremos ser, tratemos de dominar nuestra dependencia de lo material y de lo espiritual, alejándonos de la avaricia y la soberbia que provocan las envidias y el orgullo.
  • No seamos tibios, sino asertivos, tomando las decisiones con prontitud. No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. No pensemos en lo que los demás dirán.
  • Aprendamos a reconocer las cualidades y capacidades de los demás, aunque no nos lo pidan.
  • Evitemos encerrarnos en nosotros mismos. Busquemos mejores soluciones cuando buscamos el apoyo y el consejo de aquellas personas que gozan de nuestra confianza (como padres, esposo o esposa, un buen amigo o amiga).
  • Huyamos de la rutina y tratemos de hacer cosas nuevas, compartiéndolas con las personas que nos rodean y mantengamos con ellas una buena comunicación. Aceptemos como positivo cualquier cambio que debamos realizar. A mayor experiencia, más enriquecedora será nuestra evolución como persona. Tratemos de hacer siempre lo que nos gusta, y si no nos es posible busquemos lo positivo de lo que podamos estar haciendo. Y hagámoslo con pasión y perseverancia.
  • Dediquemos tiempo a meditar y reflexionar de una forma diaria, atendiendo de forma relajada a la voz de nuestro interior, de nuestra Intuición. Pensemos en las cosas que hemos realizado en el día y en el cómo las hemos llevado a cabo. Reflexionemos sobre las posibles consecuencias negativas y positivas que hayan tenido para nosotros.
  • Hagamos de nuestra sonrisa el diario de cada día. Sabemos que muchas veces cuesta hacerlo, pero es la señal de conexión con uno mismo y con los demás. Su práctica hará milagros en nuestra transformación interior y relaciones con los demás. No nos dejemos arrastrar por la tristeza o la ansiedad.
  • Vivamos siempre en presente. El pasado, pasado está, y sólo cabe para aprender de sus lecciones a través de las pruebas que se nos han presentado.

(Extracto del libreto “El Ángel que lleva dentro”)

Enlace: https://centroauri.wordpress.com/libreto-el-angel-que-llevas-dentro/descarga-libreto-primera-parte/

 

Esta entrada fue publicada en Libreto: El Ángel que llevas dentro, Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s