VIRTUDES Y DIVISAS DEL CAMINANTE

(Fuente: Obra Miguel A. López Melgarejo)

¿Qué podemos decir de una persona que se considera Caminante?

La persona “Caminante” es esa persona que busca la Luz de nuestro Dios sin descanso, es la que trata por todos los medios de sentir el amor, lo demuestra con sus actos, lo transmite, es la que se perdona así mismo y, en la misma medida, perdona a los demás, es la que se equivoca y trata con todas sus fuerzas de enmendar lo que pudo producir con su equivocación, es la que anda el camino de la vida con humildad y generosidad.

La persona “Caminante” es consciente de que Dios reside en su interior y eso es lo que le hace libre. Y cuando esto le ocurre, cuando así lo percibe, consigue que en su interior el amor se haga sublime, potente, poderoso… y, en consecuencia, su consciencia “despierta”, y será ese “despertar” el que le haga abrir los ojos de su alma haciéndole ver que el Amor, creación suya, es la gran virtud de Dios.

Las virtudes o divisas del “Caminante” son algo intrínseco que llevamos adherido a nuestro Ser interior. Son las raíces de nuestro espíritu por donde aflora la savia que vamos a necesitar para que nuestras actitudes, acciones y comportamientos sean los que realmente debemos llevar a cabo para cumplir con el “pacto” de misión adquirido en esta nuestra vida, y en la que ese espíritu nuestro ha decidido nacer.

En el ser humano, las virtudes o energías de luz no pueden entenderse como algo individual, sino todo lo contrario, siempre serán acumulativas, porque una virtud “llama” a la otra, se interrelacionan mutuamente, se complementan. En eso les “ganamos” a los ángeles, pues ellos sólo son poseedores de una sola energía o virtud, pero claro está, su energía o virtud es siempre pura, perfecta, que no es nuestro caso. Nosotros podemos tener muchas, todas las que nos propongamos, pero siempre serán imperfectas, ya que siempre seremos duales, es decir, siempre estarán en nuestro interior las energías de luz y de sombras.

Y seguro que en algún momento te habrás preguntado ¿Qué actitud debo mantener en mi vida para conseguirlo? ¿Cómo podría avanzar en el logro de mi evolución espiritual? ¿Cómo puedo encontrar esa “Luz” tan deseada en el “Camino” que busco para alcanzar la paz y dicha interior?.

Las respuestas no son tan fáciles de obtener, pero tampoco tan difíciles. Tan sólo nos lo tenemos que proponer. Las claves son posibles encontrarlas con la reflexión de las actitudes que tomamos y los actos que diariamente realizamos; en cómo son nuestras relaciones con las personas que nos rodean, tanto con aquéllas que nos son afines como con las que no lo son; en definitiva, siendo capaces de hacer de nuestras vivencias una verdadera filosofía o forma de vida, sembrando y cultivando permanentemente las semillas del Amor bajo unos valores y principios espirituales y humanos, imprescindibles para “avanzar” en nuestro nivel de consciencia y evolución.

Algunos de ellos podrían ser los siguientes:

  • Siendo honestos, mostrándonos siempre con respeto, y buscando el equilibro y la justa medida en nuestros actos.
  • Siendo humildes, sencillos, nobles y generosos con nuestros semejantes.
  • Buscando la paz en todo momento, la armonía interior y la de nuestro entorno, manteniendo siempre la prudencia, la serenidad y la moderación.
  • Reconociendo nuestros defectos y errores cometidos, y aprendiendo de ellos.
  • Siendo misericordiosos con los afligidos, los desahuciados y los enfermos de cuerpo y espíritu.
  • Siendo activos, diligentes, perseverantes; ocupándose de cada una de las cosas personales y de cuanto ocurre a nuestro alrededor, del núcleo familiar y de amistades, apoyándoles siempre sin dudar y haciéndolo con alegría, amabilidad y agrado. En lo material debe ser una de las máximas prioridades.
  • Huyendo de la tibieza, la altanería, la mediocridad espiritual.
  • Buscando la Sabiduría a través del Aprendizaje, no considerándose “enseñador” sino “alumno”, y sabiendo discernir con verdadero amor y libertad la vida espiritual de la material.
  • Prestando ayuda a todo aquél que la solicite, siempre que esa ayuda pueda realmente prestarse.
  • Respetando la Naturaleza en toda sus formas.
  • Amando al prójimo como a uno mismo.

El “caminar” por las sendas de nuestra Vida debe estar acompañado de los valores que nos da la Fe en las energías de nuestros Ángeles; el Amor que sale de nuestros pensamientos, palabras y obras; la Libertad que otorgamos a los demás y que no somete a nadie; el Silencio o secreto que procede del Corazón y que no hace daño a nadie.

Siete son las virtudes, las llamas que alumbran nuestras percepciones y consciencia, y que van de la mano de las Cuatro energías de nuestros Ángeles Guardianes, Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel, emanadas del Ángel Superior Anael, el Ángel el Amor.

Siete llamas que proceden de

  1. La “Energía de la luz y de la vida”, con su virtud de la Serenidad, que nos hará ser honorables, justos, ecuánimes, magnánimos y ricos en nuestra espiritualidad, así como saber descubrir las maravillas de los misterios ocultos. (Enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/serenidad/)
  1. Y que junto con la “Energía de la materia y la muerte”, con su virtud de la generosidad, nos hará ser investigadores, contrastadores, seguros y firmes en nuestras convicciones místicas, mostrándonos el poder de manejar nuestros pensamientos, emociones y obras. Energías de Luz que nos harán saber escuchar bien y comprender. Ambas energías son la “Comprensión” que Equilibra la materia. (enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/generosidad/
  1. La virtud de la pureza nos hará ser sensibles y románticos, haciendo aflorar sentimientos compasivos de los actos propios y para los demás, al mismo tiempo que también nos hace soñadores, intuitivos, afectuosos y dados a la investigación de los misterios. (Enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/pureza/)
  1. Y junto con la virtud de la nobleza, nos hará ser conciliadores, pacifistas, amorosos, dulces, así como benevolentes con nuestros errores y aciertos. Serán los ojos (izquierdo y derecho, respectivamente) vigilantes de todo cuanto nos rodea. (enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/nobleza/)
  1. La virtud de la sencillez hará que nuestra intuición se afiance y nos aleje de los peligros del mal, de la adversidad, haciéndonos conscientes de que debemos separar el “trigo de la cizaña” para alcanzar la Sabiduría, o “Arar y Abonar” el camino para plantar las semillas de la espiritualidad. (Enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/sencillez/)
  1. y junto con la virtud de la moderación, nos aportará sabiduría para el conocimiento de los seres que persiguen nuestras mismas metas, será el olfato que nos llevará hacia la comprensión de nuestras virtudes y de las que no lo son, transformando los defectos en virtudes. (enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/moderacion/)
  1. Y finalmente la energía del “Corazón”, que con su virtud de la actividad y diligencia, nos hará sabios en palabras, después de pensar, intuir, ver, escuchar y callar. Convirtiéndonos de esta forma en mensajeros de la verdad y de la justicia. (enlace: https://centroauri.wordpress.com/divisas-del-caminante/diligencia/)
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2 respuestas a VIRTUDES Y DIVISAS DEL CAMINANTE

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